| El
profeta Ezequiel nos presenta a Dios como pastor bondadoso, que alimenta
al pueblo con su Palabra, el Señor no olvida a su rebaño.
El
Señor, va a restaurar a su pueblo, y Él será su pastor
y el guardián de nuestras vidas.
Él
esta presente entre nosotros, con su cuidado y protección somos
su rebaño, Él es nuestro pastor y nuestro guía.
La
segunda lectura de la Carta del Apóstol San Pablo, a la comunidad
de Corinto; comenta dos cosas: Hay cristianos en corinto influenciados
por la cultura griega, que negaban la resurrección de los muertos.
Y el
segundo punto: san Pablo, trata el tema de la resurrección de los
muertos, y habla de Cristo el cordero pascual muerto y resucitado, que
por el nos viene a todos la vida nueva en Cristo Jesús.
En
el Evangelio de San Mateo Cristo, por medio de una parábola, nos
habla sobre el final de los tiempos como la consumación de su obra
de salvación.
El
hijo del hombre llamado Jesucristo, vendrá en su gloria acompañado
de todos sus ángeles…
Cristo,
identifica, a sus hermanos más pequeños, y lo que se haga
a favor de ellos, en la caridad, o se deje de hacer, a Cristo mismo se
lo hacemos.
El
criterio con que nos va a juzgar a cada uno de nosotros es, si sabemos
compartir nuestro servicio y nuestros bienes, el pan con el que tiene hambre
y visitamos al enfermo y a los encarcelados o desamparados.
En
la celebración de la Eucaristía, Cristo Rey, viene a nuestro
encuentro. Y nosotros venimos a darle nuestro homenaje de Adoración
y de alabanza, hagamos de la celebración una Acción de Gracias…
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