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La primera capilla en La Venta fue solicitada por el P. Julio Mascorro de Jalostotitlán, el 29 de marzo de 1869; y fue autorizada por el arzobispo Pedro Loza y Pardavé el 12 de abril del mismo año. En las visitas pastorales de 1870 y 1875 aún aparece inconclusa. Tenía 20 metros de larga por 8 de ancha, de adobe y techo de dos aguas, con arcos, y altar de piedra blanqueada. Aunque la Profesora Luz María Casillas Gómez, en su "Bosquejo histórico de Valle de Guadalupe", la ubica al oriente del templo actual, tal vez el contrafuerte con campanil que está junto al primer contrafuerte externo del lado de la capilla de las criptas haya sido parte de dicha capilla, junto con las piedras del corral anexo. El 22 de mayo de 1877, la Mitra de Guadalajara concede a Don José María Pérez terminar la construcción; y licencia para celebrar Misa en la capilla de La Venta durante 1878 y 1879. En 1883, el párroco de Jalostotitlán pidió licencia para restaurar la capilla. Los vecinos reunieron 360 pesos, Hesiquio Barba donó jarcias y madera, Ma. Refugio Franco regaló más terreno, y Bernardo Toscano buscó arquitecto, según nos cuenta Jorge Romo en sus Apuntes de Historia. Tras varios capellanes que no se quedaron, el 23 de diciembre de 1885 llegó como capellán de La Llave y La Venta el P. Lino Carmen Martínez López, el cual había sido párroco de Mezquital del Oro. Originario de Tapalpa, hizo de este lugar su segunda patria. El 22 de mayo de 1887 pidió licencia para reconstruir la capilla de La Venta. Y comenzó la obra, organizando a los vecinos y trayendo gente de La Llave y lugares vecinos para realizar faenas. La anterior capilla fue derribada en 1890. El mismo Jorge Romo recogió el testimonio de los viejos sobre su participación en la construcción: la gente en fila y rezando el rosario acarreaban los materiales de mano en mano formando una cadena. El maestro Marcelo Espinoza tiraba los niveles y daba instrucciones a los albañiles. Los domingos, tocaba a la gente del rancho dar su faena. Don Ascencio Barba regalaba la cantera, traída en sus propias carretas del potrero de La Peñita en el rancho La Soledad. Los artesanos Francisco Zamarripa, Genovevo Gutiérrez y Modesto Barba Paredes tallaban los capiteles y pilares de la piedra blanca. No
estuvo terminado el templo para el 12 de diciembre, por lo que hasta el
11 de enero de 1898 se bendijo el templo. Este es el origen de las fiestas
de enero, aunque sin permisos de actos especiales ni privilegios, como
la fiesta del Carmen en noviembre.
El 4 de marzo de 1910 llega nuevamente el P. Lino de manera oficial. El 21 de marzo del mismo año, el arzobispo D. Jesús Ortiz decretó la erección de la parroquia de Valle de Guadalupe, nombrando párroco al mismo P. Lino. El 19 de junio se hizo la ceremonia de erección, presidida por D. Pedro N. Rodríguez. D. Lino C. Martínez fue párroco del 28 de marzo de 1910, hasta su muerte en Valle de Guadalupe el 3 de noviembre de 1918. En el acta de la visita pastoral del Sr. Orozco y Jiménez, del 25 de enero de 1914, se dice que junto al templo está la escuela, una casa para Ejercicios y la casa del diezmo. El 20 de septiembre de 1918, por sus condiciones de salud, se concede licencia al P. Lino de celebrar la Santa Misa en el oratorio privado de su casa, donde lleva la imagen de Nuestra Señora del Carmen. El 23 de diciembre de 1925 se concede al señor cura Teodoro García Armas licencia para hacer la cúpula. Hace inventario en enero de 1926, según el decreto de Gobernación. Pero en carta del 19 de septiembre le piden del Arzobispado que no entregue inventario. Cuando se cierran los cultos, él prosigue en el templo hasta noviembre, y después en las casas hasta abril de 1927. Mientras tanto se cae y reconstruye la cúpula. El P. Santiago Ulloa, desde la casa de Domingo Becerra en Casas Viejas, administra los sacramentos a Pegueros y El Valle. El 7 de agosto de 1929, Ignacio Arias, presidente del consejo municipal, ante 10 vecinos (por no haber existido consejo vecinal), de parte del gobierno devuelve el templo al señor cura García Armas, en muy mal estado y con su patrimonio menguado, según consta el inventario. El 25 de mayo de 1935 se termina el piso, la sacristía y el bautisterio, haciéndose la respectiva bendición el jueves de la Ascención (30 de mayo). El 27 de junio de 1930, el mismo señor cura García Armas manda tapar la puerta del costado, con el fin de realizar su proyecto de decoración interior. El 27 de octubre de 1938 presenta su proyecto de pórtico y decorado interior. De diciembre de 1938 a enero de 1939 dota de bancas al templo. En la visita pastoral del 5 de mayo de 1941, el Sr. José Garibi Rivera pide al señor cura Rafael Pérez, que arregle la pila bautismal, las bóvedas, y las columnas de las paredes. El señor cura hace colectas por calles, plaza, cantinas y casas de 1941 a 1943. En la visita del 21 de mayo de 1945 el Sr. Garibi señala que está muy adelantada la preparación del decorado. De octubre de 1946 a marzo de 1948 trabaja Don David Cardona en la pintura de los murales guadalupanos. De junio a septiembre de 1949 se trabaja la cantera del altar por cantereros de Yahualica, según los Libros de Cuentas. El 8 de noviembre de 1949 llega la orden de no derribar la torre para construir una en ladrillo. En el acta de la visita pastoral del 27 de abril de 1950, el señor Garibi dice que ya está arreglado el templo. El 24 de mayo de 1952, el señor arzobispo D. José Garibi Rivera viene para hacer la solemne Consagración del templo y del altar de cantera. Se celebraron Maitines; las reliquias (no sabemos de quienes, pues no se conserva el ara, ni lo menciona el acta en el Libro de Gobierno) estuvieron en la capilla anexa del Calvario. Ocupó la cátedra sagrada el señor cura J. Jesús Reynoso Padilla, párroco de Tepatitlán, originario de esta parroquia (rancho El Salto de Agua). Y al final de la Misa Pontifical de Consagración del Templo, salió el señor cardenal a bendecir el monumento al señor cura Don Lino. El 26 de octubre del mismo año se suspendió la obra por deudas (558 pesos), hasta reunir de nuevo fondos en las colectas por calles y casas. Nuevamente se suspendió en enero de 1955. En la visita pastoral del 13 de noviembre del mismo año, se dice que el pórtico no cuadra con el conjunto del templo, y que falta comulgatorio. Ya enfermo el señor cura Rafael, en la visita pastoral del 12 de febrero de 1968 se alaban los cuadros murales; pero se pide arreglar las portadas de cantera deleznable, así como la puerta, que está vencida. El señor cura Mariano Ramírez, de noviembre a diciembre de 1970 repara el chapeo de la torre. En 1979 arregla y mejora el exterior de la cúpula. En los preparativos del Centenario, en 1984 pone el actual pórtico y combate las humedades (por lo cual pone el guardapolvo interior de granito, pinta las bóvedas y el interior de la cúpula), y en 1987 tapa el paso del atrio al portal y pone el adoquín frente al templo. En los preparativos del 50 aniversario de su Dedicación, los grupos parroquiales se dieron a la tarea de hacer los trabajos de mantenimiento y restauración que fueran necesarios. |
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