Joven,
Vive
La
vida es un don que vale vivirse.
No
vinimos por error, casualidad, o falla de anticonceptivos.
Salimos
de Dios y vamos a Dios.
Alguien
piensa en nosotros.
Ni
las peores limitaciones nos quitan la dignidad ni el valor.
Aunque
te sientas lacra, basura, pecado, destructor, Dios te dio la vida y tiene
un proyecto sobre ti.
Siente
el aliento de Dios en ti.
Mente
Sana en Cuerpo Sano
¡Cuántos
mensajes negativos son paracaidista, que se apoderan de nuestra mente y
van extendiéndose a nuestro comportamiento!
-
Depresiones, envidias, recelos.
-
Impulsos sexuales descontrolados, sin amor ni responsabilidad sino solo
por placer.
-
Voracidad de experiencias como el robo, la aventura, el atraco, la droga.
-
Pereza y apatía para todo esfuezo.
Podemos
obsesionarnos, y hasta vivir un mundo de terror sólo en nuestro
interior. Busca escape a esa energía negativa; canalízala
a la construcción de ti.
Sal
de ti, y comunícate.
Haz
ejercicio físico, para que tus energías se extiendan y tus
nervios se distiendan.
Sirve
a los demás. Despeja tu mente.
Haz
oración.
No
te enajenes
En
el desierto, los caminantes extenuados y sedientos gastan sus últimas
energías para llegar al agua, pero…
Sólo
era espejismo.
¡Cuántos
espejismos hay ahora:
-
viste esta moda y sea feliz
-
usa esta producto
-
diviértete en este centro
-
consume esta droga
-
entra a este negocio!
No
gastes tus energías, pues es corta tu juventud.
No
sea que acabes en la cárcel, el hospital, o el cementerio.
Llamado
a vivir
Ante
el cadáver de un joven que muere por
-
accidente,
-
sobredosis de droga,
-
suicidio, nos preguntamos:
¿Era
su destino?
Su
madre, su familia, la sociedad, la Iglesia, habían puesto en él
tántas esperanzas.
Dios
lo mantenía en la vida para colaborar a su proyecto salvador.
¿Para
la muerte y la nada?
Los
problemas son para enfrentarse y resolverse.
Los
retos no son para huir, sino para desafiarlos con valor y juntos.
Los
grupos juveniles son un espacio de lucha, de misión, de supervivencia.
Se
vive una sola vez
No
podemos darnos el luo de probar y probar, de arriesgarnos al error y luego
corregir.
¿Quién
nos asegura que tendremos tiempo?
¿Quién
confiara en nosotros otra vez si no correspondimos?
¡Qué
desperdicio de tiempo cuando los mejores años de la vida se pasan
en un centro correccional, de rehabilitación, en una cárcel!
O
vagando por las calle, causando daños, cuando debería prepararse
a ser provechosos para la sociedad.
No
puedes vivir todas las experiencias; elige sólo las que te ayuden
¡Aprovecha la vida!
Mi
familia es la mejor
Te
quejas de tu familia: Que tu padre no se preocupa, no lo conociste, es
borracho o tiene otra familia…
Que
tu madre chantajea, está enferma, se porta mal, regaña sin
razón, tiene preferencias…
Que
son pobres, sin ideales, sin futuro, sin papeles, sin estudios.
Que
cometen error tras error, hasta degeneración y vicio.
Siente
vergüenza del pasado, de tu familia, de tu vida.
Pero,
¡por lo menos tienes familia! Agradece que tengas una familia.
¡Cuántos
la desean, aunque fuera peor!
Valora
los miles de detalles positivos que han vivido juntos, el cariño,
preocupación y oración de unos por otros, el apoyo, y hasta
los conflictos, que hacen madurar y enfrentar la vida.
Podría
haber mejores familias, pero ésta es la tuya, y es la mejor. |