Valledegpe.com
.

.
 La destrucción de Sodoma y Gomorra
Por: Parroquia Valle de Guadalupe
Agosto 6 del 2007
En este domingo XVII del tiempo ordinario nos encontramos con un pasaje bíblico muy especial en doble sentido, en primer lugar el poder de la oración de intercesión de Abraham y la justicia de Dios que castiga al pecador por su conducta maliciosa.

En el Oriente era una costumbre que la justicia fuera colectiva, de manera que los justos tenían que pagar junto con los pecadores, sin importar el número de los justos que perecieran con los malvados.

En este diálogo de Dios con Abraham, parece que por un lado Dios pone a prueba nuevamente a Abraham, para ver cómo aplica él la justicia ante la relación justos-pecadores. Pero Abraham se muestra solidario con los justos que viven en medio de los pecadores, y aunque el texto bíblico no deja claro si realmente lo que interesa es salvar a los 50, 40, 30, 20 o 10 justos que viven en Sodoma, o interceder efectivamente por todos los pecadores en atención a los justos que son gratos a la vista del Señor: “en atención a esos justos, no castigaré a la ciudad…”

Una cosa sí es cierta, la salvación aunque se obtiene en una comunidad, no se da en comunidad, es decir, de manera colectiva. Así como tampoco se condenan los individuos en comunidad, en grupo, sino individualmente; de la misma manera la salvación se dará en una comunidad, pero de forma personal.

Aquí resalta el atrevimiento de Abraham que pide a Dios misericordia para los pecadores, que siendo extraños al pueblo de Israel, no por eso pierden sentido para el patriarca. Dios es padre de todos los hombres, sean o no de el pueblo que él se ha elegido como de su propiedad.
 

La familia de Lot vive en Sodoma, y quizás también por este motivo intercede Abraham a favor del pueblo que los ha recibido, los elegidos de Dios siempre gozarán de su protección donde quiera que se encuentren, siempre y cuando sigan cumpliendo con su palabra de salvación.

Es interesante como se muestra la solidaridad de Abraham para con todo el pueblo que está en peligro de ser exterminado por Dios, a consecuencia de sus múltiples pecados; y por otro lado también se pone de manifiesto la misericordia de Dios que salva a quien confía en su palabra, y cómo también se cumple la sentencia en contra de Sodoma y Gomorra, para castigar a los pecadores.

La sentencia de muerte no cambia ante el diálogo insistente de Abraham con Dios, y sin embargo, se obtienen ambas cosas; justicia en contra de los pecadores que han despreciado los mandamientos de Dios y son aniquilados, y también justicia para Lot y su familia que se han mantenido fieles al Señor.

Sodoma y Gomorra son sinónimos de pecado, de malicia y alejamiento de los mandamientos del Señor, de pecado y muerte. Pero aún en medio de las tinieblas del error y del pecado, existe una luz de esperanza de salvación que Dios ofrece a los hombres de todos los tiempos.

Dios es siempre fiel a su palabra y rico en misericordia, que no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, por eso, debemos dar gracias a Dios que es para nosotros un padre bueno, que siempre busca nuestro bien, nuestra felicidad y salvación eterna, llamándonos a la conversión sincera de nuestro corazón.

Dejemos nuestra vida pasada, que envuelta en los pecados, placeres y errores de este mundo, nos apartan de Dios, no miremos hacia atrás, sino debemos avanzar hacia delante, siguiendo en nuestra vida cotidiana la voluntad del Señor.

Podrá haber en la actualidad muchos Sodomas y Gomorras, pero para nosotros la invitación de parte de Dios es el ser para los demás, y especialmente para los pecadores un nuevo Abraham, que intercede por el perdón de los pecadores, para que la salvación de Dios llegue a todos los hombres del mundo.

No hay que asustarnos de la malicia de los hombres y de la sociedad, sino de la gran paciencia que Dios nos tiene para que recapacitemos y reconozcamos nuestras infidelidades, Dios nos da tiempo para convertirnos, pero ese tiempo llegará un día a su fin, y entonces recibiremos nosotros como los habitantes de Sodoma y Gomorra, en justicia el castigo por nuestros pecados; o en todo caso, recibiremos como Lot y su familia, una nueva oportunidad de vida en la gracia del Señor por nuestra fidelidad a la ley de Dios.


Valle De Guadalupe Jalisco. © Valledegpe.Com 2007
Misaltos Network