San Juan Bosco
fue un educador de vanguardia para la juventud marginada y perdida de Turín
y sus alrededores. De delincuentes potenciales, de familias disfuncionales,
él sacó santos, profesionistas, servidores públicos
de calidad. Por eso su fiesta debe de tener resonancia en los jóvenes.
“Quizá
el resultado más valioso de toda educación sea la facilidad
para obligarse a sí mismo a hacer lo que debe de hacer, cuando debe
hacerlo, le guste o no; es la primera lección que debe de aprenderse.
Y sin importar lo pronto que empiece la preparación de una persona,
es probable que sea la última lección que aprende totalmente”.[1]
El buen educador
hace pensar, para que cada uno saque sus propias deducciones; no impone
ideas, no usa fuerza, no intimida, sino informa, aclara dudas, estimula,
y espera. |
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Todas esas cualidades
las tuvo sin lugar a dudas Don Bosco, el gran Santo patrono de los adolescentes
y jóvenes.[2]
Una vez más
la Colonia de San Juan Bosco celebró a su Santo Patrono, del veinte
y tres al treinta y uno de enero. De manera sencilla pero fervorosa se
llevaron a cabo todos los actos religiosos durante el novenario, con las
peregrinaciones de los socios y calles correspondientes, la celebración
eucarística, a la que asistieron sacerdotes del decanato y otros
que han estado en la Parroquia como el Padre Victor Lizardi y Victoriano
Villaseñor, entre otros...la música de Banda, las danzantes,
cohetes, castillo, kermesse y la tradicional lotería dirigida por
Chonito Mata, no faltaron, así como las fonomímicas para
dar realce a la celebración donde podían convivir las familias
y amigos cada noche.
Felicidades
a todas las personas que de una u otra forma hicieron posible ésta
fiesta, con el favor de Dios, y ojalá que las enseñanzas
de San Juan Bosco nos hagan mejores personas, más comprometidas
con nuestra comunidad.
Fotos
Grupo de Pascuas |